A través de una innovadora arquitectura sustentable y ligas juveniles inclusivas, Sabritas Replay convierte empaques reciclados en centros de resiliencia comunitaria en las principales sedes mundialistas de México.
La iniciativa RePlay, desarrollada en alianza con la Fundación UEFA y Fútbol Más, es un caso de éxito en economía circular. La marca ha logrado recolectar y procesar miles de sus envolturas para darles una segunda vida como campos de fútbol sostenibles.
Esta tecnología no solo dota de infraestructura a las comunidades, sino que representa un respiro para el planeta: su construcción ha evitado la emisión de 128 toneladas de gases de efecto invernadero en comparación con los métodos de construcción sintética tradicionales.
Desde su apertura a finales de 2022 en la Unidad Habitacional Vicente Guerrero, el primer complejo Sabritas RePlay se ha convertido en un ecosistema vibrante con 72,000 usuarios que han dado vida a este espacio; 701 menores que han recibido formación directa bajo metodologías sociodeportivas y 1,862 horas de entrenamiento enfocadas en potenciar el liderazgo y la resiliencia.
La expansión del programa a Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara ha puesto especial énfasis en la equidad. Con la participación de más de 500 jóvenes, la liga destaca por una presencia femenina del 45%, consolidando espacios seguros para 240 niñas y adolescentes que ven en el deporte una plataforma de empoderamiento.

«Nuestra meta es restaurar el tejido social, convirtiendo el fútbol en una herramienta de cambio en los barrios que más lo necesitan», afirmó Ana Karen Esteban, Directora de Marketing para Sabritas México, al anunciar que la alianza con la ONG Fútbol Más se extenderá, al menos, hasta 2027.
Como recompensa a este espíritu deportivo, los equipos ganadores del torneo este año fueron galardonados con una experiencia única: asistir a uno de los encuentros de fútbol más relevantes de 2026, cumpliendo así el sueño de las futuras promesas del deporte nacional.
Con estas acciones, Sabritas demuestra que el placer de compartir un snack puede conectarse directamente con la preservación del medio ambiente y el fortalecimiento de la identidad mexicana.




