Enchilamesta propone una forma distinta de botanear, donde el sabor convive con la creatividad, la estética y una identidad muy bien definida.
Una marca que entiende el antojo desde otro lugar
Creada por el chef Luis Javier Ordaz López, Enchilamesta nace con una premisa clara: llevar los snacks dulces y salados más allá de lo esperado. Su propuesta se construye desde lo artesanal, prescindiendo de químicos y elementos sintéticos, para ofrecer productos que sorprenden desde el primer bocado.
Aquí, botanear no es automático ni genérico. Cada producto está pensado como una experiencia que combina contrastes, texturas y sabores con una intención clara: transformar lo cotidiano en algo más divertido, visual y disfrutable.
El nombre lo dice todo. Enchilamesta evoca esa picardía tan mexicana de mezclar, enchilar, endulzar y experimentar. Una declaración de identidad que se refleja tanto en sus recetas como en sus empaques llamativos y su lenguaje visual, diseñado para conectar con una generación que busca autenticidad.
Sabores que juegan con el contraste
El portafolio de Enchilamesta explora el antojo desde un lugar creativo. Las fresas enchiladas con chocolate combinan acidez, picor y dulzor en una sola mordida, mientras que la piña y el mango deshidratados cubiertos de chocolate juegan con perfiles tropicales que resultan familiares pero inesperados.
Para quienes prefieren sabores más intensos, los chabacanos enchilados y el Spicy Cherry —cerezas deshidratadas con chamoy— ofrecen una experiencia más vibrante, donde el picante y la acidez se equilibran con el dulzor natural de la fruta.
Clásicos reinventados con una mirada audaz
Enchilamesta también reinterpreta las botanas saladas desde una lógica más experimental. Los cacahuates con ajo negro aportan profundidad y complejidad a un clásico, mientras que las papas adobadas funcionan como una opción directa, ideal para compartir.
Uno de los productos más representativos de su carácter es el de papas con ceniza de habanero y hoja de tamal: una combinación que introduce notas ahumadas y referencias profundamente mexicanas desde una lectura contemporánea.
La nuez de la India garapiñada con chiltepín y cocoa alcalina suma una capa más sofisticada al portafolio, pensada para quienes buscan algo más elaborado, incluso para regalar. Y en el lado más lúdico, Gomitamesta retoma el espíritu divertido de las gomitas con chamoy, en una versión colorida y sin pretensiones.
Una botana con identidad, pensada para compartir
Con más de 30 productos, Enchilamesta construye una oferta versátil que se adapta a distintos momentos: desde reuniones espontáneas y noches de series, hasta regalos foodie o escapadas de fin de semana.
Su tienda física en Ciudad de México es un espacio donde la botana se convierte en experiencia. Ubicada en San Jerónimo, la marca sigue consolidando un universo propio alrededor del sabor mexicano, con productos que no buscan parecerse a otros, sino generar conversación.
Para quienes buscan salir de lo típico sin complicarse, Enchilamesta ofrece algo más que snacks: una forma distinta de disfrutar el antojo, con intención, oficio y ese toque inesperado que siempre invita a probar un poco más.




