El hot pot sigue ganando terreno entre quienes disfrutamos comer alrededor de una mesa y probar un poco de todo. Ahora, una de las cadenas especializadas más reconocidas internacionalmente llega a Ciudad de México: Happy Lamb nos invitó a su inauguración este 21 de agosto en Masaryk, sumándose a una red que cuenta con más de 100 restaurantes alrededor del mundo.
La propuesta gira alrededor de una experiencia sencilla pero muy disfrutable: una olla de caldo al centro de la mesa en la que cada comensal puede cocinar diferentes ingredientes a su gusto.
Uno de los sellos de Happy Lamb es su caldo de huesos, preparado lentamente durante aproximadamente seis horas para conseguir un sabor profundo y una textura reconfortante.



La particularidad está en que el caldo tiene suficiente carácter para disfrutar los ingredientes sin necesidad de agregarles salsa. La carne, los mariscos, las verduras y los fideos absorben sus sabores mientras se cocinan, aunque para quienes prefieren llevar la experiencia un paso más allá, existe una barra de salsas para personalizar cada bocado.
Además, el caldo destaca por su contenido de colágeno y por aportar minerales y compuestos antioxidantes, convirtiéndose en mucho más que el líquido que acompaña al hot pot.
Un hot pot para compartir
Para conocer la propuesta, probamos el Hot Pot mitad clásico original y mitad picante, una combinación que permite disfrutar dos perfiles de sabor en una misma olla.
La selección de ingredientes fue bastante amplia con un corte diaolong de res recién rebanado, cordero, oyster blade de res prime con marmoleo, mariscos, verduras, tofu y fideos de fécula de papa. La dinámica hace que la comida se sienta como una experiencia para compartir, pues los ingredientes llegan listos para cocinarse directamente en la mesa y cada quien puede decidir el punto de cocción que prefiere.



Entre los acompañamientos, también probamos un cerdo crujiente recién frito, brochetas de cordero y tacos de chamorro de cordero al estilo mongol, que aportaron otras texturas y sabores a la experiencia.
Lo que hace diferente a Happy Lamb
Aunque el concepto de hot pot no es nuevo, sí es algo novedoso en México. Happy Lamb apuesta por convertirlo en una experiencia accesible y muy centrada en la calidad del caldo. La posibilidad de combinar dos sabores en una misma olla también resulta ideal cuando en la mesa hay diferentes preferencias.
Y si eres de los que disfruta experimentar con salsas, la barra permite crear combinaciones distintas. Si, por el contrario, prefieres apreciar el sabor de la carne, los mariscos o las verduras sin demasiados acompañamientos, el caldo tiene suficiente personalidad para hacerlo.
Con su llegada a Masaryk 214, Happy Lamb suma una nueva opción a la escena gastronómica de Polanco y acerca a Ciudad de México una propuesta que ya cuenta con presencia internacional. De hecho, yo conocí este concepto en mi reciente visita a Países Bajos.
Para quienes disfrutan de las comidas largas, compartir al centro de la mesa y descubrir nuevos sabores, el hot pot es, definitivamente, un plan que vale la pena.

La chica adecuada en el lugar y momento adecuados. Soy creadora y editora de contenido con experiencia en medios digitales e impresos. He trabajado para Rolling Stone México, Canal 5, Mujer Ejecutiva, Revista Cosas, Instax México y Monte Xanic, así como publicaciones centradas en estilo de vida como The Happening y Only Santa Fe porque Lifestyle it’s my style.




