Aventura en Malikualli

Malikualli ofrece una estancia que aprovecha la naturaleza para fomentar la diversión, experiencias gastronómicas, cultura y aventura en un mismo destino.

La exuberante diversidad biológica de un escenario de montes que parecen esculpidos a propósito y el deseo de su hijo, fueron los motivos que llevaron al doctor del pueblo a aprovechar estas tierras que le fueron heredadas en un enorme hueco de naturaleza al crear Malikualli, donde se asienta un paraíso para convivir con la naturaleza de diversas formas.

Está ubicado en Malinalco, Estado de México, en una extensión de tierra del cerro del Tepozteco, una zona que conecta con Morelos y Guerrero, por lo que se beneficia de todas las bondades colindantes.

En Malikualli no hace frío, si acaso necesitarás una chamarra ligera y que llueva tampoco es un impedimento para disfrutar, sino todo contrario, pues se aprovechan los verdes de la naturaleza. Lo que si te aconsejamos es llevar ropa deportiva o casual porque estarás en contacto con la tierra.

Adrenalina en medio de la naturaleza

Parte de las actividades de aventura que ofrece este lugar, pone a prueba tu valentía y muchas ganas de diversión. Todo inicia siempre con las medidas seguridad, así que un casco es indispensable para practicar actividades que no pensabas que podías lograr.

La primera actividad invita a escoger una cuatrimoto para, con la compañía de un guía, rodar por las calles empedradas, pasar por hermosas casas campiranas y visitar una de las 15 pinturas rupestres de la zona, la de “Los Diablitos”.

Desde lo alto de una cañada, un amate amarillo te indicará dónde debes colocar la vista y buscar en la pared izquierda. Con la ayuda de unos binoculares, es posible descifrar con más cuidado los detalles de los restos de las pinturas que aún quedan, aunque ya no en su tonalidad original, debido a su antigüedad: de 3 mil a 5 mil años.

Estas pinturas antropomorfas representan, al parecer, una danza cósmica, que posiblemente llevaban a cabo las tribus de cazadores nómadas. Más abajo hay un río, es el Tepolica, ubicado en el cerro del mismo nombre.

De regreso al campamento la invitación es a subir al puente tibetano. Los que no tienen idea de qué se trata deben conformarse con saber que utilizarán dos cables, uno sobre el otro, en la de abajo van los pies y con la de arriba te sujetarás para equilibrar los pasos laterales.

Parece fácil, pero se requiere de destreza, equilibrio y fortaleza. Después de la colocación de los arneses, la idea es simple: dejar los nervios a un lado y avanzar sin temor, lo difícil es llevarlo a cabo, pero si te caes, no te preocupes, el arnés hará todo el trabajo.

Una tirolesa de 200 metros de largo y 20 de alto es lo que sigue para liberar tus temores. Aquí puedes hacer el recorrido de varias formas, desde sentado como es la técnica tradicional, o hasta de Superman, posición que impide un poco gritar porque tu cuerpo presionará el estómago. La sensación es de vértigo, pero también de libertad, lo más parecido a volar, y eso es sensacional.

Por último, con la ayuda de guantes y cuerdas especiales, verás que rapelear se ve emocionante cuando se mira en el cine o en los documentales, pero experimentarlo te hace descubrir que es un poco más complicado de lo que pensabas, aunque no imposible, porque con seguridad que brindan tus guías pondrás tus habilidades al límite y darás pasos en reversa hacia el abismo, sin embargo, podrás bajar y balancearte como todo un experto. Créeme, se puede lograr.

Vuelo en parapente es otra de las aventuras que te esperan en Malikualli. Toma en cuenta que es una actividad que depende de las condiciones del clima y otros factores para llevarse a cabo, así que no te desesperes si no la realizas en esta ocasión. Así nos sucedió, pero ya encontramos un nuevo para regresar.

A dormir

«¿Con todas las comodidades de lujo, o en casas de campaña?» Esa es la única pregunta que debes hacerte para pasar la noche en Malikualli. La que elijas será toda una experiencia pues, para empezar, ente las dos opciones, la del glamping te permite escoger entre tres domos geodésicos.

Dos de ellos son exclusivos para parejas por su cama king size, mesa y dos sillones para admirar el hermoso paisaje desde el interior. Ambos tienen terraza privada con área de fogata, en uno sobresale su malla volada y en el otro un jacuzzi al aire libre.

El tercero, diseñado para familias, tiene dos camas matrimoniales, un sofá cama y una terraza privada con asador, un columpio futón, mesa con sombrilla, área de fogata y una pequeña ludoteca, así que el entretenimiento está garantizado.

También se puede acampar en tiendas de campaña, completamente cómodas porque están acondicionadas con colchonetas, almohadas y cobijas. Si eliges esta opción tendrás también el servicio de regaderas con agua caliente y sanitarios, acceso a la alberca, área para fogata, palapas, desayuno o una hora de senderismo, estacionamiento, servicio médico y la garantía de estar en un lugar seguro, rodeado de naturaleza y el canto de las cigarras en la noche, todo un espectáculo.

Cabe mencionar que las amenidades ofrecidas en ambos servicios son jabón, shampoo y cremas veganas de Sanarah que tiene varios aromas deliciosos y además son amigables con el medio ambiente, así que tampoco te preocupes por llevar tus propios aditamentos de belleza ni por que se te caigan, pues vienen en barra.

Como sea que elijas hospedarte, podrás desde incluir una velada romántica (si vas en pareja) con una fogata y asando bombones y bebiendo chocolate caliente o, si quieres observar el espacio, usar el telescopio, te garantizamos que tendrás una gran vista de las estrellas si el cielo está despejado, por lo que cerrarás la noche con broche de oro.

Delicias gastronómicas

Hay varias opciones de delicias para consentir al paladar y añadir a esa estancia única pues, con la idea de que los visitantes pasen la mayor parte de su tiempo dentro del complejo, y como aquí se aprovecha todo lo que la tierra alrededor brinda, ya ofrece gastronomía con ingredientes de la región.

Empezando por el desayuno, entre las opciones están los huevos a la cazuela que llevan salsa verde, epazote y tomatillo, además de queso Oaxaca y chorizo español; otra opción son los molletes con huitlacoche y chorizo, todo acompañado de chocolate o café criollo malinalca y fruta fresca. ¿Ya te estás imaginando el aroma?

En las comidas tienes que probar la especialidad, la Trucha Arcoíris, que va rellena de flor de calabaza y envuelta en hoja de plátano, sentirás todo el sabor de la planta, además de que podrás acompañar con tortillas hechas a mano, de maíz azul o blanco, puré de papa con toques de tocino, ensalada y espagueti.

Puedes optar por un picnic a la hora que quieras y darle un plus porque existe la opción de personalizarlos para ver el atardecer, hacer una función de cine o recibir masajes, cualquiera de ellas dentro de una cueva milenaria. Y, si tenías ganas de pedir la mano de tu pareja de una manera original, no dudes que todo el equipo se va a esmerar por hacerlo único.

Tours por los atractivos de Malinalco

Otro de los servicios que ofrece Malikualli es la posibilidad de subir y explorar la única zona arqueológica de América labrada en plena montaña. El Cerro de los Ídolos se ubica a una altura de 150 metros y desde allí la vista del pueblo y los valles cercanos es más que extraordinaria.

El ascenso comienza desde el centro del pueblo a través de los 400 escalones que te esperan para descubrir el templo donde se graduaban los guerreros águila y jaguar de la cultura mexica y donde se incineraba y honraba a los caídos en batalla. Además, este asentamiento formaba parte de la ruta comercial de los que viajaban a rendir tributo a la gran Tenochtitlán, de allí su importancia.

Es común encontrarse con personas que asisten para, entre sus estructuras, realizar rituales contemporáneos con ayuda de caracoles marinos, pero en general, los visitantes van en modo turista, algunos son grupos de chicos que van a divertirse un rato, otros a conocer más de la historia de un lugar enigmático o a respirar tranquilidad y aire puro.

Otro punto imperdible en el centro del pueblo es el ex convento, un lugar fundado por monjes agustinos en el siglo XVI y que te permite conocer su contraste entre la vida del pueblo y la atmósfera prehispánica que impera en el lugar, porque después puedes pasar al mercado y adquirir fruta, pan o algún helado tradicional.

Para terminar la visita al destino tienes que pasar por la casa del maestro René Martín, ganador del Premio Nacional de Arte Popular 2019 y 2020, en la categoría “Instrumentos Musicales”, donde apreciarás no solo una plática directa con el maestro y su hija, quienes te mostrarán todas las obras que tienen en exhibición y venta, sino que también tendrás la posibilidad de crear música con instrumentos prehispánicos que te tocarán el corazón. Hay diferentes experiencias. (www.galeriarenemartin.com)

La Ruta del Mezcal, caminatas privadas con guía y fotógrafo especializado, talleres para elaborar artesanías en cartón, filigrana de papel, madera y barro son otras de las actividades que puedes realizar en Malikualli y en un destino a donde llegar no es tan fácil pero allí radica su particularidad y es una de sus ventajas, lo que significa una escapada verdadera del ajetreo de la ciudad.

Qué difícil sería la vida si no existieran destinos como éste en donde el tiempo transcurre lentamente y todo lo que vives, hueles y ves, te invita a volver.

Tips

Si te quieres hospedar en el glamping es recomendable reservar con dos meses o más de antelación.

Pide tus comidas con un día de anticipación (sobre todo si quieres trucha).

Puedes solicitar los servicios de aventura al llegar a tu estancia, seguramente encontrarás espacio y guías disponibles.

¿Cómo llegar?

En transporte público: en el metro Observatorio salen los autobuses Flecha Roja con horarios directos todos los días a las 16:30; el regreso es a las 4:45 horas, es un viaje de 2 horas, y el costo es de 121.00 pesos aproximadamente.

En auto: toma la vía Chalma por la autopista 95 a Cuernavaca y en Tres Marías la carretera federal hacia Hutzilac y las Lagunas de Zempoala, allí toma la desviación a Malinalco, la distancia es de 85 km.

O usa la carretera a Toluca, pero hay que estar muy atentos para encontrar una desviación que dice «Chalma-Malinalco» hacia la derecha, más adelante verás una desviación más hacia Chalma, pero no tomes esa, porque te llevará a dar una vuelta hasta Ocuilán, sino hasta la segunda.

Transporte privado: puedes ir en auto colectivo que sale de la central de autobuses de Observatorio, se localizan sobre la calle Sur 122, del lado izquierdo. Otra opción es rentar el auto por un costo adicional con Cheli al 3326079824.

Información y costos de los servicios aquí.

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