Cuando una visita presidencial se sienta a comer tacos

La gastronomía también puede ser una forma de conocer un país. Y eso quedó claro el 25 de septiembre, cuando el presidente de la República de Corea, Lee Jae-myung, y la primera dama, Kim Hye-kyung, hicieron una parada en Tacos Atarantados durante su recorrido por la Ciudad de México.

Después de visitar la Zona Rosa, la pareja presidencial llegó a esta taquería de origen regiomontano para sentarse a la mesa y probar una selección muy mexicana, sin demasiados formalismos y con el antojo como protagonista.

El menú fue breve, pero contundente: taco de chicharrón, cachetada campechana, papas enchiladas, agua de guayaba y agua de jamaica.

Una mesa con sabor norteño

Más que una comida protocolaria, la visita permitió acercarse a una de las expresiones más cotidianas de la gastronomía mexicana: la taquería.

El taco de chicharrón puso sobre la mesa uno de los sabores más reconocibles de Atarantados, mientras que la cachetada campechana aportó ese carácter generoso y desenfadado que distingue a la propuesta. Las papas enchiladas completaron el menú, acompañadas por dos aguas frescas que llevaron la comida hacia un terreno todavía más familiar: guayaba y jamaica.

Aquí no hubo necesidad de explicar demasiado. La tortilla, los guisos, las salsas y los sabores intensos hicieron su propio trabajo.

México se cuenta también desde un taco

La elección de Tacos Atarantados resulta particularmente interesante porque la cocina mexicana que conocieron Lee Jae-myung y Kim Hye-kyung no llegó a través de un menú ceremonioso, sino desde uno de sus espacios más populares y reconocibles.

Comer tacos implica otra manera de acercarse a la cultura: compartir, probar, comer con las manos y dejar que cada bocado tenga su propia personalidad.

En una agenda marcada por encuentros institucionales entre México y Corea, hubo también tiempo para algo mucho más cotidiano: sentarse a comer.

Después del almuerzo, el recorrido continuó hacia el Monumento a la Independencia, pero la parada gastronómica dejó una imagen que vale la pena rescatar. Una visita presidencial internacional encontrando un punto de encuentro con México alrededor de una mesa, una tortilla y algunos de los sabores que forman parte de nuestra vida diaria.

De Monterrey para la Ciudad de México

Tacos Atarantados nació en Monterrey y lleva a la Ciudad de México una interpretación contemporánea de la taquería norteña. Chicharrón, tacos, cachetadas y otros antojos construyen una propuesta relajada, de sabores intensos y sin demasiadas vueltas.

Y quizá ahí está lo más interesante de esta visita: para conocer un país no siempre hace falta comenzar por sus grandes ceremonias. A veces basta con sentarse a la mesa, pedir un taco y descubrir que la gastronomía también puede convertirse en una forma sencilla de tender puentes entre culturas.

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