Chocolates Picard y Alphonse Mucha: arte para mirar y saborear

En la esquina de Hidalgo y Reforma, frente a la Alameda Central, un edificio de tezontle y cantera con más de tres siglos de historia, convertido ahora en el Museo Kaluz, abrió sus puertas la presentación de una colaboración que une dos formas de arte: la obra de Alphonse Mucha y el chocolate.

Alimento para el cuerpo y el alma

La noche invitaba al uso de todos los sentidos. La bienvenida fue un coctel llamado Yuzu cacao spritz, preparado con sake, yuzu, agua mineral y nibs de cacao, bebida que acompañaba mientras se accedía al patio principal que, a media luz y con música de DJ, albergaba impecables mesas que ofrecían chocolates Picard en distintas presentaciones, junto con queso azul, jamón serrano, fresas e higos. 

Mientras los chocolateros se avocaban a tener las fuentes llenas de chocolates y se brindaba con vino tinto Casa Madero 3V y blanco Casa Madero 2V, los asistentes recorrían Alphonse Mucha. La magia de la línea, exposición (la primera de Mucha en México) que reúne cerca de 130 obras del artista checo, figura central del Art Nouveau y una influencia decisiva en la relación entre arte, diseño y publicidad. 

Este checo llevó el arte a los carteles y a la vida cotidiana. Sus composiciones, con figuras femeninas, flores y líneas ornamentales, siguen siendo reconocibles más de un siglo después.

El chocolate, una pieza de arte

Durante la presentación, Blanca del Valle, presidenta del Museo Kaluz, recordó que Mucha deseaba que el arte fuera “más accesible a las personas”, idea que comparte Picard, siempre en busca de acercar las artes a la vida diaria.

“Un chocolate es más que un producto, es un detalle, una emoción que compartes”, dijo Rainer Picard del Prado, integrante del consejo de administración de la empresa nacida en 1964.

Picard y Mucha hacen mancuerna

La colaboración se materializó en cinco empaques con imágenes autorizadas de Mucha. Entre los diseños están Gismonda, Job y La dama de las camelias. Tres cajas contienen chocolate de 80% cacao y dos, chocolate con nibs de cacao. 

Ivonne Villalpando Luna, directora comercial de Picard, explicó a De viajeros y tragones que la propuesta surgió del encuentro entre el museo y la marca. “Ya no queremos solo colocar productos, queremos colocar la marca”. 

Los empaques estarán a la venta en el Museo Kaluz durante la exposición, que termina el 8 de febrero de 2027.

Por: Eliesheva Ramos Hernández

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